Para crear un Comité de Ética, conviene definir su propósito, seleccionar integrantes con competencias adecuadas, aprobar un reglamento y establecer cómo se coordinará con quienes reciben denuncias, realizan investigaciones y deciden medidas. Su estructura necesita contemplar también recursos, conflictos de interés, vías de escalamiento y documentación de decisiones.
La pregunta central es qué autoridad tendrá el comité y cómo la ejercerá. Reunir representantes de distintas áreas puede aportar perspectivas complementarias, pero resulta insuficiente si no está claro quién puede intervenir en cada caso, qué decisiones le corresponden y cómo se dará seguimiento a lo acordado.
Esta guía aborda el Comité de Ética empresarial y presenta criterios de diseño que cada organización puede adaptar a su estructura, sus políticas y el marco normativo aplicable.

¿Qué es un Comité de Ética y cuáles son sus funciones?
Un Comité de Ética empresarial es una instancia de gobierno interno que reúne a personas designadas para promover y supervisar la aplicación del Código de Ética y Conducta. Su alcance y sus facultades se definen en el mandato y las políticas de la organización.
Su propósito es contribuir a que las decisiones empresariales y las conductas de las personas sean coherentes con los principios y compromisos establecidos por la empresa. Para cumplir ese propósito, puede combinar funciones preventivas con la evaluación y el seguimiento de situaciones que requieren una respuesta institucional.
Según las responsabilidades que se le asignen, el comité puede:
- Proponer o revisar políticas relacionadas con la ética empresarial.
- Supervisar la aplicación del Código de Ética y Conducta.
- Evaluar denuncias e informes de investigación dentro de su competencia.
- Recomendar medidas correctivas o decidirlas cuando tenga atribuciones para hacerlo.
- Dar seguimiento a las acciones acordadas y proponer mejoras en los controles.
- Participar en iniciativas de comunicación y capacitación sobre integridad.
Conviene distinguir estas funciones de las facultades para imponer sanciones. La creación del comité no implica, por sí misma, que sus integrantes puedan investigar cualquier asunto o aplicar medidas disciplinarias: esas atribuciones necesitan estar definidas en el esquema de responsabilidades de la empresa.
Cómo crear un Comité de Ética paso a paso
1. Definir el propósito, el alcance y la autoridad
El primer paso consiste en precisar qué asuntos atenderá el comité y qué decisiones podrá tomar. El mandato puede establecer su intervención ante posibles incumplimientos del Código de Ética, conflictos de interés o situaciones que requieran una evaluación conjunta de distintas áreas.
Conviene aclarar si su función será consultiva, de supervisión, resolutiva o una combinación de ellas. También resulta útil delimitar qué asuntos se derivarán a otras instancias y a quién reportará el comité.
2. Seleccionar integrantes y establecer su estructura
La composición puede contemplar representantes de Recursos Humanos, Compliance y Legales, con participación de otras áreas cuando su conocimiento resulte pertinente. La incorporación de miembros externos es una alternativa que puede evaluarse según las necesidades de la organización.
La selección debería considerar conocimientos sobre ética y compliance, capacidad para analizar información sensible, disponibilidad e imparcialidad. Conviene definir además quién coordinará las reuniones, quién llevará los registros y cómo se cubrirán las ausencias o los conflictos de interés.
Una composición multidisciplinaria aporta perspectivas diferentes; la imparcialidad requiere, además, reglas que permitan apartar de un caso a quienes tengan intereses o vínculos que puedan afectar su intervención.
3. Distribuir responsabilidades entre el comité y las áreas
Antes de comenzar a operar, resulta útil establecer quién recibe los reportes, quién realiza la evaluación inicial, quién asigna las investigaciones y quién aprueba las medidas posteriores. También conviene identificar quién puede autorizar el cierre y quién verificará las acciones pendientes.
Esta distribución permite evitar que una denuncia quede sin tratamiento porque varias áreas consideran que la responsabilidad corresponde a otra. Las tareas pueden concentrarse en pocas personas en organizaciones de menor tamaño, pero las facultades y los controles necesitan seguir siendo identificables.
4. Asignar recursos y condiciones de funcionamiento
El comité necesita contar con tiempo, información y apoyo suficientes para las funciones que se le asignen. La organización puede evaluar presupuesto, disponibilidad de especialistas, mecanismos de registro y condiciones para consultar documentación de manera restringida.
La independencia requiere condiciones concretas: posibilidad de plantear asuntos sensibles, acceso a una instancia alternativa cuando exista un conflicto y respaldo para actuar dentro del mandato aprobado.
5. Aprobar el reglamento y comunicar su funcionamiento
Conviene formalizar la creación del comité mediante el instrumento interno que corresponda a la organización y aprobar su reglamento en la instancia competente. La documentación puede incluir el mandato, la designación de integrantes y las reglas de coordinación con otras áreas.
La comunicación interna debería explicar qué hace el comité, cómo se relaciona con el canal de denuncias y qué tratamiento puede esperar una persona que presenta un reporte. No es necesario divulgar información de casos para dar claridad sobre el funcionamiento del sistema.
Qué incluir en el reglamento del Comité de Ética
El reglamento permite convertir el mandato general en reglas operativas. Como base de trabajo, la organización puede considerar:
-Propósito y alcance: asuntos que atenderá el comité y límites de su intervención.
-Integración: criterios de selección, designación, permanencia, reemplazo y participación de especialistas.
-Funcionamiento: convocatoria, frecuencia de reuniones, tratamiento de urgencias y preparación de la agenda.
-Decisiones: quórum, votación, tratamiento de empates y registro de posiciones diferentes.
-Confidencialidad: acceso a expedientes, circulación de documentos y comunicaciones autorizadas.
-Conflictos de interés: declaración, evaluación, abstención, recusación y reemplazo.
-Escalamiento: supuestos y vías para derivar asuntos que excedan su competencia o comprometan su imparcialidad.
-Documentación y seguimiento: registros, responsables de las acciones y criterios para verificar su ejecución.
Estos elementos son recomendaciones de diseño. Su aplicación requiere considerar las características de la empresa y los procedimientos específicos que correspondan a cada tipo de asunto.
Conflictos de interés, abstención y recusación
Conviene prever cómo actuar cuando un integrante del comité esté involucrado en una denuncia, tenga una relación relevante con alguna de las partes o haya participado en los hechos que se analizarán.
El reglamento puede contemplar la abstención del propio integrante y un mecanismo de recusación para solicitar y evaluar su apartamiento cuando exista una causa que pueda comprometer la imparcialidad. Resulta útil establecer quién evaluará esa situación, cómo se documentará la decisión y quién asumirá la función durante el tratamiento del caso.
El apartamiento debería contemplar también el acceso a la información del expediente y la participación en las deliberaciones. Reemplazar un voto puede resultar insuficiente si la persona involucrada continúa influyendo en la investigación o recibiendo documentación sensible.
Escalamiento de casos sensibles
El escalamiento consiste en derivar un asunto a la instancia designada para tratarlo cuando el comité no tenga competencia suficiente o no pueda intervenir con imparcialidad. Conviene definir esa vía antes de recibir un caso que involucre a sus propios miembros o a personas con autoridad sobre ellos.
El reglamento puede establecer supuestos de derivación, destinatarios, responsables y forma de registro. La instancia alternativa debería elegirse según la estructura de gobierno de la empresa y los posibles conflictos del caso, sin asumir que un nivel jerárquico superior será imparcial en cualquier situación.
Documentación de decisiones y seguimiento
Un registro útil permite reconstruir qué se analizó, qué información estaba disponible y por qué se decidió actuar de determinada manera. Para documentar cada decisión, conviene contemplar:
- Identificación del caso, fecha y participantes.
- Conflictos de interés declarados y apartamientos acordados.
- Documentos e informes considerados.
- Hechos respaldados, aspectos no esclarecidos y limitaciones del análisis.
- Decisión adoptada y fundamentos.
- Medidas acordadas, responsables y fechas de seguimiento.
- Constancias de ejecución o acciones pendientes.
Conviene diferenciar una alegación de un hallazgo respaldado y evitar que las actas reproduzcan datos sensibles que no sean necesarios para explicar la decisión. El cierre del expediente y el seguimiento de las medidas pueden requerir actuaciones diferentes.
Cómo revisar si el Comité de Ética está preparado para operar
Antes de ponerlo en funcionamiento, puede resultar útil comprobar si la organización puede responder estas preguntas con documentos y responsables identificables:
- ¿El mandato establece qué puede decidir el comité y qué debe derivar?
- ¿Los integrantes conocen sus funciones y cuentan con disponibilidad y competencias adecuadas?
- ¿Existe una alternativa si una denuncia involucra a un miembro del comité o a la Dirección?
- ¿Se definieron reglas para abstenciones, recusaciones y acceso a información sensible?
- ¿Está claro quién investiga y quién aprueba las medidas posteriores?
- ¿Las decisiones quedarán documentadas con sus fundamentos?
- ¿Cada acción tendrá un responsable y una instancia de seguimiento?
El criterio para evaluar la preparación del comité es su capacidad para sostener decisiones fundamentadas incluso ante asuntos sensibles. Un reglamento aporta valor cuando permite actuar, resolver conflictos y verificar que las medidas acordadas se lleven a la práctica.
Si su organización necesita fortalecer la recepción de denuncias o el tratamiento de los casos, puede agendar una reunión con Resguarda para conversar sobre Línea Ética e Investigaciones Internas.





