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Fraude Laboral - Un buen ambiente de trabajo disminuye su probabilidad

 

Entrevista a Pablo Paladini, el revisor de cuentas del Instituto de Auditores Internos de la República Argentina, quien destacó la influencia de una buena política de recursos humanos en la prevención de irregularidades dentro de las empresas.

 

Por Héctor Medina

 

El revisor de cuentas del Instituto de Auditores Internos de la Argentina, Pablo César Paladini, se refirió a la forma en que las buenas prácticas a nivel de recursos humanos reducen la existencia de prácticas ilegales en las compañías.

 

–¿Qué es lo que ustedes entienden por fraude?


–Hay varias definiciones. Básicamente, se definen en tres ejes: el robo o mal uso de los activos, hechos de corrupción no solamente en el Estado sino también dentro de las empresas, por ejemplo cuando el gerente de compras de una compañía usa indebidamente la influencia que tiene en ese cargo para, por ejemplo, desviar la mayor parte de las compras a proveedores “amigos”. Y el último, el fraude sobre los estados financieros, que es “cocinar” los balances para mostrarlos más atractivos al público, para que digan “bueno, si esta empresa anda tan bien vamos a invertir ahí”. Que se dieron casos muy conocidos como los de Enron. En esas definiciones entra cualquiera de los tipos de fraude que se pueden ver en una organización o afuera.

 

Después están otras definiciones que toma la Asociación de Verificadores de los Estados Unidos, y el Consejo de Ciencias Económicas de ese país, todo lo vinculado con estados contables. El Instituto de Auditores Internos considera fraude cualquier acto que realice la compañía o que sea en contra de la compañía y que esté vinculado con el mal uso de las influencias internas y la sustracción de los activos de la empresa.

–¿Qué es lo que ven con más asiduidad?


–Depende del tipo de empresas donde vayas vas a tener distintos tipos de fraude. En grandes empresas se ve de todo. En general, la mayoría de los fraudes vinculados con empresas grandes tienen que ver con sustracción de activos. Este es un esquema que se da siempre en todos los países. De los tres tipos de fraude los vinculados con robo de activos, algunos con hechos de corrupción y muy pocos de fraudes contables. El fraude contable es muy distinto en una empresa grande y en una pyme porque básicamente en una empresa grande se dibujan para arriba los resultados, en cambio en las empresas chicas lo que se hace es bajar los resultados para que sea menos atractiva para la AFIP, y obviamente para pagar menos impuestos. Pero básicamente se va a tener en ese orden, casi un 80% vinculado con sustracción o mal uso de los activos, un 15% vinculado con temas de corrupción y del resto un 3% de fraudes sobre los estados contables. En general se habla de que entre un 3 y un 4% de la facturación de las empresas se pierde por hechos de fraude en general.

 

–¿Qué ejemplos de sustracción de activos puede dar?


–Y lo que siempre se va a ver es lo vinculado con robo de inventarios, de materias primas, uso incorrecto de lo que hay en la empresa, por ejemplo si el auto de la compañía se utiliza para uso personal aunque eso no parezca un hecho de fraude, si es algo que está vinculado con el mal uso de los activos de la empresa. O uso incorrecto de lo que es el dinero de la compañía, el “jineteo” de fondos, en el que el tesorero toma un excedente de fondos y como tal vez no hay controles sobres esos fondos, los colocan y cobran rendimientos, es decir no los roban pero los usan para tener rendimientos propios. En sí básicamente el problema es el llamado “triángulo del fraude”, que dice que para que se dé un fraude tiene que haber tres elementos: que se dé una oportunidad, un error o falta de control en estos procesos; una necesidad de parte de la persona, y por último un hecho mental que es la racionalización, que es juntar los tres elementos. Es decir, si la empresa gana dinero, está la posibilidad y tengo una necesidad, lo hago, si total no se va a dar cuenta nadie, lo tomo como un “préstamo”, en algún momento lo devuelvo, si hago tantas horas extras y al final no me pagan, o hay maltrato, y dice “si me tratan mal voy y lo hago”. Por eso se habla de que donde hay mejor ambiente de trabajo, mejores ambientes de control, menos tendencia va a haber de hacer explotar estas oportunidades. Porque las oportunidades están en todos lados. La posibilidad de hacerlo o no hacerlo depende de la persona. Hay otra estadística (nosotros nos basamos mucho en estadísticas), que dice que una persona lo va a hacer si sabe en un 90% que no lo van a detectar. Cuando el porcentaje de que lo puedan detectar es mayor, ya no lo hace. También es un detonante importante el hecho de los malos pagos.

 

–¿Ustedes comprobaron que las buenas políticas de recursos humanos disminuyen estas prácticas?


–Sí, totalmente. El problema es dónde se ve el costo de la prevención. Esto tiene que ver con implementar ciertos controles, por ejemplo. Pero nunca se va a ver el costo de la no prevención. Que se ve en el momento en que se genera la irregularidad. Lo que sí se ve cuando llega el auditor forense después de un fraude y pide ver las posibles causas siempre se dan las causas materiales, los errores del proceso, pero después cuando comienzan a hacerse las entrevistas con las personas que están alrededor, se empiezan a ver casos como gente con serios problemas financieros, o con muchos problemas con el juego, cosas dentro del grupo de necesidades, y después surge que todo el entorno laboral conocía estas cosas. El gran punto es si todo esto llega o no a la gente de recursos humanos. Los esquemas en los que mejor implementados están los sistemas de control, estructuras de recursos humanos, buenas políticas de trabajo y demás, son las empresas en las que menos fraudes se ven.



–¿En qué tipo de firmas se comete más fraude?


–En las pymes. La mayoría está cambiando de a poco con los cambios de mando, los padres se están retirando y van dejando todo a los hijos, que vienen con estudios universitarios y otra preparación, que ya empieza a cambiar las políticas de las compañías. Hace poco fui a una empresa que tuvo un cambio de mando y el hijo comenzó a implementar políticas de calidad, de recursos humanos más importantes, que contengan más a los empleados. Pero en las pymes con management antiguo, de los que dicen “al empleado lo tenemos que tener cortito”, en esas es donde más tendencia al fraude hay. De hecho, siempre que comenzamos a analizar alguna empresa entre las primeras preguntas que hacemos es cuánto hace que no realizan una encuesta de clima laboral, es uno de los puntos claves para prevenir un fraude. El auditor interno tiene que saber dónde están los peores ambientes de trabajo y saber si en esos sectores se manejan activos claves de la empresa. Siempre hay un tema de recursos humanos vinculado con los hechos de fraude.



–¿Las empresas están tomando conciencia de esto?


–De a poco lo que se va viendo es que con los cambios de management se va viendo mejora en lo que es el ambiente laboral, también influye el hecho de que se complica el hallar gente calificada para trabajar, entonces sí o sí por una cuestión de supervivencia las empresas tienen que cambiar. En sí el empleado que está muy comprometido con la empresa la cuida. Hacer un arqueo de caja todos los días es un control fuerte, es objetivo. Quizás tener un buen ambiente laboral no es un control objetivo, es algo más soft, pero a la vez es lo más fuerte que hay, porque el empleado que está bien vinculado con la compañía, que es la práctica a seguir, quiere que la empresa esté bien y este es a la vez uno de los controles más fuertes.



IRREGULARIDADES QUE CUESTAN DINERO

- Consultado respecto de si se judicializan los hechos de fraude en las empresas, el doctor Pablo Paladini respondió que “la mayoría no se judicializa. Por un concepto clave que tiene que ver con qué le sale más barato a la empresa. Si el empleador está seguro que una persona cometió un fraude, y sale quizás más barato echarlo que judicializar el hecho, tendrá que ver qué es lo que más le conviene. La mejor práctica dice que hay que judicializarlo, porque es un escarmiento y algo bueno para que el resto lo vea. Pero en la Argentina es bastante complicado por una cuestión de tiempo y conseguir las pruebas y demás”.


- Agrega el especialista que “también hay que ver la materialidad del hecho, porque si es algo insulso no tiene sentido judicializar, se hace una reprimenda y listo. Si es un desfalco de u$s2 millones seguramente sí se va a judicializar, todo depende de la materialidad y la gravedad del hecho.

 

Para mas información acerca de prevención y detección de fraude, le pedimos que nos envie sus consultas y datos de contacto a [email protected]o comuníquese con nosotros a través de los teléfonos gratuitos de cada país en el horario local de 10 a 18 hs, que figuran en parte inferior de nuestra web.

 

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